La Asociación Pacífico del Sur fue fundada el 20 de enero de 2002, aunque sus integrantes desarrollaban actividades de manera informal desde años previos. La decisión de constituirse como asociación surgió por acuerdo mayoritario de sus miembros, ante la creciente escasez de mariscos y la necesidad de conservar especies como el chanque, el erizo y la lapa, con el objetivo de asegurar la sostenibilidad de la actividad pesquera artesanal.

La iniciativa fue impulsada por Eufrancio Juanqui Cama, Eduardo Olen Gallego y Julio Machaca Allca, quienes, siendo pescadores embarcados, comenzaron a convocar a otros compañeros. La asociación inició con 12 socios, todos del sector embarcado, y eligió como primer presidente a Julio Machaca. Con el tiempo, la organización creció hasta alcanzar un promedio de 32 socios, evolucionando hacia una asociación mixta, integrada por embarcados y no embarcados. Desde su primera directiva, la asociación incorporó la participación femenina, manteniendo hasta la actualidad la presencia de una mujer entre sus integrantes.

Al momento de su conformación, a la asociación se le asignó un área que en ese entonces conocido con el nombre de el basural, ya que era punto de descarga de desagües de Marcona, zona contaminada que fue rechazada por otros grupos. Pacífico del Sur asumió el desafío de trabajar en ese espacio por su cercanía, invitando a integrarse a quienes laboraban de manera informal en el lugar. Este proceso no estuvo exento de conflictos con grupos independientes y de diferencias internas entre pescadores embarcados y no embarcados, desafíos que fueron superados mediante la organización y el diálogo.

Desde sus inicios, la asociación ha mantenido un fuerte compromiso con la conservación y el cuidado de su espacio de trabajo, impulsando iniciativas de repoblamiento de especies, principalmente chanque y erizo, mediante el sembrado de semillas traídas desde San Fernando. Estas acciones, desarrolladas por iniciativa de los propios socios, permitieron la recuperación progresiva de los recursos, especialmente del erizo, que se multiplicó durante varios años debido a la ausencia de presión comercial.

Entre sus logros destacan la construcción de infraestructura básica, como un local y un restaurante, así como el mejoramiento de la playa, trabajos realizados hace aproximadamente una década con la incorporación de nuevos socios embarcados y orientados a optimizar las condiciones de trabajo.

Aunque en sus primeros años la asociación trabajó de manera independiente, posteriormente decidió integrarse a la COPMAR, reconociendo la necesidad de unir esfuerzos frente al incremento del valor de los recursos y la presencia de invasiones en las zonas de trabajo. Esta articulación les permitió obtener mayor respaldo, orden y reconocimiento a nivel nacional.

La formalización y el trabajo asociativo han generado un impacto positivo en la vida de los socios, mejorando su estabilidad económica y calidad de vida, y permitiendo que muchas familias accedan a mayores oportunidades educativas y sociales. La Asociación Pacífico del Sur se rige por valores de responsabilidad y moralidad, y actualmente son los propios socios quienes defienden sus áreas de trabajo. Su mensaje a las nuevas generaciones es conocer y respetar las normas y derechos del pescador artesanal, como base para un ejercicio digno y sostenible de la actividad.